Comenzó el Torneo Clausura de la Liga Cruzdelejeña de Hockey Social y se van sumando nuevos clubes a la competencia
Por Juan Mazzeo, cronista improvisado para La Idea
Domingo de sol y viento en el noroeste cordobés, intento levantarme tempranito para ir a tierras soteñas donde se va a disputar la primera fecha del Torneo Clausura de la Liga Cruzdelejeña de Hockey Social, pero fracaso con todo éxito en el intento y resulta complicado despegarse de las sábanas. Entre el frío, una noche de recital en la Docta y la edad, nada es fácil en la vida, pero bueh, al tercer intento arrancamos.
Nuevamente el predio del IPET 254 de Villa de Soto fue el lugar elegido para la localía de Soto Unidos, club anfitrión en la primera fecha de un Clausura que sumó nuevos integrantes. Además de Soto Unidos, Olayón, La Victoria y Corzuelas, se dio la bienvenida a Halcones de Villa de Soto, Belgrano de La Toma, Tráfico y Tortuguitas de San Carlos Minas, dejando en claro que la creación de una Liga de Hockey es la respuesta una necesidad y una demanda que estaba latente en el noroeste cordobés.









Llegué a Soto antes de las 11 de la ¿madrugada? para volver a sorprenderme (sí, no hay que perder la capacidad de asombro) de la cantidad de infancias desparramadas por todo el predio, sumadas a familias mateando y cuatro canchas por donde corrían bochas, palos y risas. Y esa imagen me hizo sonreír, me generó alegría de que como generación adulta estamos tratando de construir un espacio para que infancias y adolescencias puedan disfrutar haciendo deporte. Pero no solo infancias y adolescencias, también muchas mujeres, de diferentes edades, que tienen un espacio para ellas, donde son felices. Sí, en tiempos violentos, de problemas económicos, de vidas artificiales y virtuales, tener un espacio de felicidad real ES un acto de rebeldía, de revolución. Es que la verdadera felicidad se da cuando es compartida.
En una entrevista a Luciana Aymar, publicada hace unos días, dice “El deporte me dio esas herramientas para encontrar un lugar donde sentirme acompañada, contenida, tener amistades, empezar a compartir y expresar mis emociones.” Estas palabras de Luciana deben ser el horizonte de la Liga, de los Clubes y, principalmente, de las familias, para que podamos hacer de cada encuentro una linda experiencia para las generaciones que vienen.
Cada partido que estuve observando fue intenso, de mucha adrenalina, de dejar el alma en cada movimiento, de rivalidades muy marcadas dentro de la cancha y de amistades sinceras abrazadas al finalizar el partido. Que las infancias que participan de los partidos recreativos puedan ver y aprender que las rivalidades empiezan y terminan con un silbato, es el mejor legado que podemos transmitir. Y para eso debemos colaborar quienes estamos “afuera” de la cancha, de no trasladar nuestros problemas personales, nuestras miserias y frustraciones a quienes están jugando, a los/las árbitros. Jamás comprendí a quienes van a ver un deporte y gastan más tiempo en insultar rivales, árbitros, hijos, hijas, que en alentar a su propia camiseta.
El encuentro del domingo me dejó bien en claro que el noroeste, en general, y Cruz del Eje, en particular, están necesitando un polo deportivo de alto rendimiento y recreativo, porque la convocatoria que están teniendo deportes como el hockey, vóley, atletismo, handball, demandan de forma urgente una respuesta del Estado en política pública deportiva. Y señalo al estado (municipal, provincial y/o nacional) porque el deporte es una acción social, es una herramienta básica para prevenir problemas de salud pública, como la problemática de adicciones, de salud mental.











No terminé de ver todos los partidos, mis amigas de acrobacia en tela tenían su muestra de invierno y había que estar ahí, acompañando y haciendo fotos en un espacio donde no tenía que estar esquivando bochazos, ¡ja!
Termino de escribir estas líneas mientras escucho a Luciana Aymar en una charla, a sus 49 años, con toda una trayectoria deportiva fantástica, y la humildad en sus palabras cuando dice “Primero, la competencia más dura es contra uno mismo. Uno va a entrenar y quiere rendir al ciento por ciento. Buscar ser mi mejor versión en cada entrenamiento.” Me lleva a una canción, El Témpano, de Adrián Abonizio y la voz del Juanca Baglietto “la lucha es de igual a igual contra uno mismo, y eso es ganarla…”.
Nos vemos la próxima fecha, en septiembre, para seguir disfrutando de estos hermosos y necesarios encuentros deportivos.



















